Hoy estrenan Coraline (o "Los Mundos de Coraline", como ha sido bautizada en nuestro país). Una película que, a pesar de la estética oscura y estrambótica tan propia de Tim Burton, no viene firmada por él sino por Henry Selick, quien también dirigiera en su momento Pesadilla Antes de Navidad escrita por el susodicho Burton. Ambas están rodadas usando la técnica stop-motion, consistente en dar vida a muñecos y/o marionetas a través de la fotografía, simulando los movimientos y los gestos de los personajes fotograma a fotograma; si bien esta última, Coraline, viene acompañada por técnicas más actuales, como la alta definición, amén de otros "pluses" post-producción como la proyección en 3 dimensiones, en cines que así lo admitan (¡como el Kinépolis!).Ejem. Cierto. Olvidé comentar que ayer mismo asistí, en compañía de mi hermano, al preestreno de la película (en 3D) en los Kinépolis por cortesía del diario El Mundo, que me obsequió con un par de entradas obtenidas por sorteo. Y si lo que pretendían los impulsores de la iniciativa era promocionar la película, sin duda lo han conseguido. Al menos, por mi parte.

